A continuación transmitimos el artículo que nos ha remitido n.h.d. Jose Miguel García Gálvez, referente a la vuelta de Nuestros Sagrados Titulares a su Capilla de la Parroquia.
"Trás largo tiempo ausente, (de su capilla quiero decir); La Portentosa imagen del Galileo pescador de hombres, está de nuevo en su Altar. De nuevo está esperandonos en el recoleto e íntimo rincón de Santa María, ese donde el tiempo se encoge, la mirada se recrea, y el corazón se agranda con solo subir por la escueta escalinata que desemboca en sus plantas. Allí está Jesús Nazareno, esperándonos a todos, invitándonos a todos, a depositar nuestros sin vivires en su talón. Ese talón desgastado de tantos y tantos anhelos depositados en El. Desde pequeños nos enseñaron a no pasar por la parroquia, sin subir allí. De mayores comprendemos cuan grande pozo de devoción se inculcó en todo un pueblo, por eso los nazarenos morados, aún desposeídos del hábito, siguen siendo nazarenos todo el año.Hoy sé que la próxima vez que vuelva a mi pueblo, será para besar de nuevo su Talón."Laus Deo.
miércoles, 12 de noviembre de 2008
martes, 11 de noviembre de 2008
Pésame
Se celebran el el día de hoy los solemnes funerales por los dos militares muertos en Afganistán el pasado domingo 9 de noviembre de 2008, Rubén Alonso y Juan Andrés Suárez, que fueron asesinados por una mina el pasado domingo cuando realizaban labores en el distrito de Shindand, a 100 kilómetros de Herat (oeste de Afganistán).Desde este blog de nuestra Hermandad queremos manifestar nuestro más sentido pésame a sus familiares, amigos y compañeros, uniéndonos también al clamor popular que pide la Paz y el cese del terrorismo en el mundo.
Descansen en Paz.
domingo, 9 de noviembre de 2008
Aurora de la mañana
Ofrecemos una segunda entrega de imágenes del Rosario de la Aurora, correspondientes al amanecer del domingo 2 de Noviembre...
jueves, 6 de noviembre de 2008
GALERÍA I: Las últimas horas de la madrugada
miércoles, 5 de noviembre de 2008
Crónica de un amanecer brillante
Bien mereció la pena madrugar. Cuando las campanas doblaban a las 6 de la mañana, inequívoca seña de que algo trascendente ocurría en Guadalcanal, a todos nos invadía el deber que tenemos como cristianos y como hermanos de asistir a los cultos que organiza nuestra Hermandad. Es por ello que, poco a poco, la Parroquia se iba llenando de gente. Sola, en las andas preparadas con mimo por su Junta de Gobierno, esperaba la luz de la aurora iluminada ténuemente por algunas velas encendidas. Extraordinariamente Sola, sin San Juan, pero con la compañía de todos sus hijos alrededor de Ella.
Prevista la hora de salida para las 7 de la mañana, con puntualidad inglesa las andas de la Señora se enmarcaban a la hora prevista en el dintel de la puerta de la Parroquia, ante nubes de incienso esparcido por tres jóvenes acólitos con cara de sueño pero ávidos de devoción a la Amargura. Una afluencia de fieles seguía las andas, llevadas por los costaleros de nuestra Hermandad y guiadas por sus capataces. Se extendía ante Ella una plaza de España vacía, fría y tenue ante las primeras luces del amanecer. El cielo, oscuro por oeste venía claro por Oriente, sin ningún tipo de amenaza de lluvia, lo cual presagiaba un amanecer claro y brillante ante los ojos de la Amargura.
Avanzaba ante los rezos de los devotos (algunos con ganas de cantar el rosario, impedido por celebrarse la Festividad de los Fieles Difuntos), para poco a poco ir abriendo la mañana a medida que avanzaba por las calles. Lucía la Santísima Virgen vestida completamente de luto. Saya negra y manto nuevo bordado en hilos de oro sobre seda negra. Un tocado al estilo del siglo XVIII adquirido en un anticuario también era nuevo para la ocasión. Y lucía la diadema de oro que estrenó hace algunos años ya. Sobre el tocado llevaba prendida una rosa de oro y brillantes, e iba fantásticamente vestida una vez más.
Se fue haciendo de día donde casi siempre ocurre en la Madrugada, por la calle Antonio Machado. Ahí se notaba otro brillo distinto en la cara de la Virgen, radiante como nunca, espectacular como siempre. Los rayos del sol esperaron a salir para iluminar el nuevo manto, porque aparecieron justo cuando la Santísima Virgen regresaba a la plaza de España, anunciada por el doblar de las campanas como seña de duelo, en un domingo atípico en nuestro pueblo. Y entraba en la Iglesia rodeada de nuevo por todos sus hijos, que La acompañaron hasta el altar mayor, donde presidió la Solemne Misa de Réquiem en memoria de todos los Fieles Difuntos. Una hora tardó la Virgen en recorrer las calles en Rosario de la Aurora, una hora que sirvió para que María Santísima de la Amargura brillase ante la oscuridad del alba, para brindarle a Guadalcanal un amanecer inusual, brillante y cálido ante la fría mañana de Noviembre.
Hasta verla de nuevo por las calles sólo faltan 155 días. Entonces, de nuevo volverá a brillar la leve luz del amanecer, precedida por la Luna de Nisán que anuncia la Madrugada Santa. Será entonces cuando de nuevo ríos de fe llenen las calles de Guadalcanal para acompañar a Dios hasta el monte Calvario, y será entonces cuando la Amargura de la Virgen quede endulzada por el amor que sus Hijos le profesan, en una interminable Estación de Penitencia con la que ya sueña Guadalcanal, y por la que su Hermandad vive todos los días del año.
A.M.D.G. et B.V.M.
Prevista la hora de salida para las 7 de la mañana, con puntualidad inglesa las andas de la Señora se enmarcaban a la hora prevista en el dintel de la puerta de la Parroquia, ante nubes de incienso esparcido por tres jóvenes acólitos con cara de sueño pero ávidos de devoción a la Amargura. Una afluencia de fieles seguía las andas, llevadas por los costaleros de nuestra Hermandad y guiadas por sus capataces. Se extendía ante Ella una plaza de España vacía, fría y tenue ante las primeras luces del amanecer. El cielo, oscuro por oeste venía claro por Oriente, sin ningún tipo de amenaza de lluvia, lo cual presagiaba un amanecer claro y brillante ante los ojos de la Amargura.
Avanzaba ante los rezos de los devotos (algunos con ganas de cantar el rosario, impedido por celebrarse la Festividad de los Fieles Difuntos), para poco a poco ir abriendo la mañana a medida que avanzaba por las calles. Lucía la Santísima Virgen vestida completamente de luto. Saya negra y manto nuevo bordado en hilos de oro sobre seda negra. Un tocado al estilo del siglo XVIII adquirido en un anticuario también era nuevo para la ocasión. Y lucía la diadema de oro que estrenó hace algunos años ya. Sobre el tocado llevaba prendida una rosa de oro y brillantes, e iba fantásticamente vestida una vez más.
Se fue haciendo de día donde casi siempre ocurre en la Madrugada, por la calle Antonio Machado. Ahí se notaba otro brillo distinto en la cara de la Virgen, radiante como nunca, espectacular como siempre. Los rayos del sol esperaron a salir para iluminar el nuevo manto, porque aparecieron justo cuando la Santísima Virgen regresaba a la plaza de España, anunciada por el doblar de las campanas como seña de duelo, en un domingo atípico en nuestro pueblo. Y entraba en la Iglesia rodeada de nuevo por todos sus hijos, que La acompañaron hasta el altar mayor, donde presidió la Solemne Misa de Réquiem en memoria de todos los Fieles Difuntos. Una hora tardó la Virgen en recorrer las calles en Rosario de la Aurora, una hora que sirvió para que María Santísima de la Amargura brillase ante la oscuridad del alba, para brindarle a Guadalcanal un amanecer inusual, brillante y cálido ante la fría mañana de Noviembre.
Hasta verla de nuevo por las calles sólo faltan 155 días. Entonces, de nuevo volverá a brillar la leve luz del amanecer, precedida por la Luna de Nisán que anuncia la Madrugada Santa. Será entonces cuando de nuevo ríos de fe llenen las calles de Guadalcanal para acompañar a Dios hasta el monte Calvario, y será entonces cuando la Amargura de la Virgen quede endulzada por el amor que sus Hijos le profesan, en una interminable Estación de Penitencia con la que ya sueña Guadalcanal, y por la que su Hermandad vive todos los días del año.
A.M.D.G. et B.V.M.
lunes, 3 de noviembre de 2008
"LUZ DE AMARGURA" (Por n.h.d. Juan M. Espino Gordón)
"... solo faltaba que llevase a su Hijo delante para ser Viernes Santo. Sólo un detalle, no llevaba a San Juan para consolar su llanto. Pero la aurora de la mañana se vio alumbrada por su rostro, pleno de emoción y llanto en un día en el que el doblar de las campanas hacía agónica la mañana del Domingo. Parecía trasladar la luz de la Madrugada Santa a la fría mañana de noviembre. Y una vez más nos alumbró su Luz de Amargura, nos alumbró el crepitar de la cera en los hombros de sus devotos que se acercaban a susurrarle al oído palabras de consuelo para el llanto amargo de su pena. Y brilló la mañana como brilla el Viernes Santo, como brilla la luz de sus filas de nazarenos, brilló la mañana en Guadalcanal. Las calles se abrieron de par en par para acoger a la Madre de Dios, a la Reina de la Madrugada Santa, a la Hebrea Amarga que recorrió las calles rodeada del fervor de sus hermanos. Como tres luces de aurora sus mejillas brillaron con las tres lágrimas de Amargura que recorren su Divino Rostro, tocado con aires dieciochescos que recuperaban la imagen de antaño que perdimos, con aires de nostalgia al pasar por San Sebastián. En una hora dio tiempo a soñar. Faltan 158 días para que vuelva a salir a las calles a bendecirnos con su mirada. Una intensa hora que todos recordaremos mientras vivamos. Aquella mañana de Noviembre, la Luz de la Amargura hizo que en nuestras retinas volviera a renacer la amanecida esperada del mejor día del año, el Viernes Santo".
domingo, 2 de noviembre de 2008
¡POR FIN!: Nuestros Sagrados Titulares regresan a su Capilla
En la mañana del domingo, 2 de Noviembre de 2008, y una vez finalizado el Santo Rosario de la Aurora que presidió María Santísima de la Amargura y del que haremos una crónica extensa y publicaremos sendas galerías fotográficas durante esta semana, se celebró Santa Misa de Réquiem por el sufragio de todos los fieles difuntos, en la Conmemoración de los mismos. Finalizada la Santa Misa se procedió al traslado de Nuestros Sagrados Titulares a su Capilla, de la cual salieron el pasado mes de Julio siendo colocados provisionalmente en el Sagrario de la Parroquia, en el que han permanecido hasta este pasado fin de semana, que, una vez casi finalizadas las obras en la capilla anexa, ocupada por las Hermandades del Costalero y las Tres Horas, han sido trasladados de nuevo a su Capilla.
Han sido 4 meses en los que el Señor ha presidido la Capilla Sacramental de la Parroquia, entronizado en un altar acompañado por Su Bendita Madre de la Amargura y por San Juan Evangelista, en una imagen que ha sido inédita y que ha recibido, como todo en la vida, todo tipo de comentarios. Desde esta Junta de Gobierno pretendemos con estas palabras dejar claro que la estancia de Nuestros Sagrados Titulares en la Capilla del Sagrario ha sido siempre pensando en el beneficio de la conservación de Nuestras Sagradas Imágenes, que a día de hoy se encuentran en perfecto estado de conservación, el cual no queríamos que se viese afectado por los posibles efectos que las obras cercanas pudieran ocasionarles. Siempre agradecidos a la gentileza de nuestro párroco, Don Gabriel Sánchez, el cual nos cedió amablemente la Capilla del Sagrario para esta pequeña estancia que ha durado el tiempo que han tardado las obras en la capilla cercana.
Desde aquí agradecemos a nuestro párroco la amabilidad y la gentileza ofrecida, así como a todos nuestros hermanos y devotos, y rogamos sepan disculpar las posibles molestias que a otras personas haya causado el hecho de que nuestros Sagrados Titulares hayan estado durante cuatro meses fuera de su lugar habitual, que es su Capilla de la Parroquia de Santa María de la Asunción.
LA JUNTA DE GOBIERNO.
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